Es una frase que siempre que la escucho me hace mucha gracia. Y es que mucha gente no sabe cómo funciona esto del polen, las gramíneas, las flores y las pelusas esas horribles que comenzarán a tapizar el suelo a no mucho tardar).
Hace ya tiempo (fue una de las primeras entradas de este blog) ya comenté la falsa leyenda que existía alrededor de esas pelusas (que no son ni más ni menos que semillas), desmitificando la idea absurda e incongruente de que eso es polen. Fue de hecho, la primera entrada de la serie «Verdades absolutas».
Hoy vamos a entrar más a fondo.
Cuando hacen unas pruebas de alergia comunes, no suelen diferenciar muchos tipos de pólenes. En ocasiones se divide en dos básicos. Y les llaman «Gramineas» y «Polen».
Pero hay una cosa que no explican.
Primero. ¿Qué es el polen?
Dado que usan el viento, generan una gran cantidad de granos de polen cada flor, para que, azarosamente, al menos alguno de ellos caiga en las flores cercanas y las fecunde; son liberados de forma masiva a la atmósfera, y generalmente presentan bien estructuras que faciliten su transporte (como los sacos aéreos del polen de pino y cedro) o bien los estambres muy externos para que la liberación sea más sencilla.
Cuando se dice que una persona es «alérgica al pólen», es que tiene alergia al menos a un tipo polínico, de todos los tipos que nos podemos encontrar en la atmósfera. Son habituales el ciprés, el pino, el cedro, el llantén, y muy, muy habitual el olivo, pero hay muchos más.
Cuando una persona es alérgica a las gramíneas, a lo que tiene realmente alergia, generalmente, es al polen de éstas. Es decir. Que es incorrecto decir «soy alérgico a las gramíneas y al polen», porque «el polen» de forma general, incluye ya el polen de las gramíneas…
Las gramíneas, también llamadas poáceas (familia Poaceae) es un grupo muy, muy amplio y extendido de plantas monocotiledoneas. A ellas pertenecen los cereales como el trigo, el maiz, el arroz, el centeno, la cebada, la avena,… y muchas otras plantas, como los géneros Festuca, Bromus, el bambú, el carrizo, etcétera.
La familia se caracteriza por la flor, que tiene una fisionomía especial y única en esta familia, en una estructura que se llama espiguilla; además, las inflorescencias son generalmente paniculares, en espiga o en racimo. Las hojas son paralelinervias acintadas, … y un carácter más, es el polen.
El grano de polen de esta familia de plantas es esférico monoporado, y la fecundación es siempre anemófila. Es decir, que no utilizan insectos para polinizarse, sino sólamente el viento. Y ya hemos dicho lo que esto supone.
Lo ideal es que cuando una persona tiene alergia a algún tipo de polen, sepa a qué pólenes las tiene, ya que no todas las plantas polinizan a la vez, y si tu alergia es a un polen de otoño, puedes ahorrarte el tratamiento durante la primavera. Pero eso no suelen hacerlo.
Lo que, como digo, es incorrecto, es hablar de alergia a las gramíneas. Se puede tener alergia al polen del olivo, al polen de llantén, o al polen de gramíneas. Esa es la forma correcta de indicarlo.
Este artículo se encuentra en el puesto #7 el recopilatorio de los diez artículos más leídos, a 28 de septiembre de 2016. Si os ha gustado, no os olvidéis de votar a Curiosa Biología para los premios Bitácoras 2016







